domingo, 27 de enero de 2013

Carta al futuro


Querido yo del futuro:
Quería decirte que aquí las cosas van a mejor, que ya no duele tanto, que te acostumbras a la ausencia.
Que todo se supera.
Debes tenerlo en cuenta, ya que eres tu quien me demostró que podía con todo lo que viniera, ahora me toca a mi devolverte el favor.
Quiero decirte que no se como serás dentro de unos años.
Pero no dejes de intentar nada de lo que haces, no permitas que el miedo domine tu vida.
Recuerda que yo ya lo hice una vez, te he visto crecer día tras día, he visto como seguías cambiando con el tiempo.
Estás muy diferente, debes saber que siempre se presentara una batalla y hay veces que te tocara perder, mantente fuerte.
No te dictes sentencias ni te impongas castigos, perdónate absolutamente todo porque siempre lo hiciste lo mejor que pudiste.
Eras y de momento sigues siendo joven y buena gente.
Quizás esta carta acabe en un misero cajón, pero también puede que la recuperes.
Pues decirte que rompas las reglas, me enseñaste que están echas para romperse, rompe las cadenas con las que tu mismo te has atado.
Quiérete. Que sepas que me siento totalmente orgulloso de ti, que he visto como has seguido sonriendo.
Valórate. Yo estaré contigo toda la vida e iré enseñándote a vivir de las pequeñas cosas.
Tengo una pregunta ¿Todavía recuerdas cuando solo llorabas por que te habías raspado el codo o te sangraba la rodilla? Ahora ya no lloras por ti, ahora lloras por los demás, asíque sigue llorando solo por ti y no por nadie mas ¿Te acuerdas cuando los problemas se solucionaban con un empezamos de nuevo? Claro que te acuerdas.
Las cosas cambian Pablete, pero para mi sigues siendo el mismo de siempre.
Pero recuerda, cada error te ha hecho ser quien eres. Cada decisión te ha hecho llegar hasta aquí.
En horas bajas con la cabeza bien alta, seguirás ahí mostrándome cada día quien es el verdadero yo, porque estaré contigo siempre.

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