viernes, 30 de noviembre de 2012

¿Mi plan? Reír, soñar y disfrutar


En esta vida tienes que estar preparado para cualquier cosa, siempre me lo han dicho y la verdad es que tenían razón.
He pasado por momentos que hubiera deseado no pasar y he tenido sensaciones difíciles de descifrar.

Sí, quizás esté solo.
No tengo a nadie a mi lado, a nadie que me de los buenos días por la mañana con un beso, a nadie que me llame todos los días porque necesite escuchar mi voz, a nadie que sonría cuando yo sonrío, a nadie que cuando estemos juntos se le pase el tiempo tan rápido que se despida de mi lentamente, a nadie que cuando me bese sienta ese cosquilleo que todos sentimos cuando nos enamoramos...
Y sí, me encantaría tener a alguien así, que se preocupe por mi, que me quiera, que me haga feliz….
Pero a veces, en la vida no se puede conseguir lo que uno quiere.
Y qué vas a hacer ¿enfadarte, encerrarte en tu casa, amargarte por no tener a alguien con el que compartir tu vida? Pues no, no debe de ser así.
Sal de tu casa, con la cabeza bien alta y piensa que eres feliz así, que no necesitas a nadie, diviértete, cumple tus sueños, sal de fiesta hasta al día siguiente, baila hasta que los tobillos te duelan, ríete hasta que te duela la barriga, canta hasta quedarte sin voz, pero ante todo, sonríe.
Si quieres hacer algo, hazlo sin más, solo por el placer de recordarlo después y sonreír. Vive y disfruta, solo eso.

He tardado en darme cuenta, pero creo que a día de hoy ya he comprendido que todo terminó... sí, quizá terminó hace muchísimo mas tiempo, pero nunca se esta preparado para comprender cosas así. 

¿Mi plan? Reír, soñar y disfrutar

sábado, 17 de noviembre de 2012

Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela... vívela como tu quieras vivirla

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. 
No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte. 
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. 
Aunque el viento sople en contra, no dejes nunca de soñar, no caigas en el peor de los errores. 
Valora la belleza de las cosas simples, se puede hacer una ilusión sobre pequeñas cosas y causar el miedo en otras; disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante. 
Vívela intensamente, sin mediocridad. Piensa en ti, en el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo. 
Aprende de quienes puedan enseñarte. Algunas veces, las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe de ser así, para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quienes somos en realidad, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar..
Tú no sabes quiénes son estas personas, pero cuando fijas tus ojos en ellas, sabes y comprendes que afectarán tu vida de una manera profunda e intensa, te acompañarán en cada momento haciendo de ellos únicos y especiales. 
Te pasarán cosas que parecerán horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad te ayudan a entender que si no hubieras superado esas cosas nunca habrías conocido tu potencial.
TODO pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte... alegrías, tristezas, sueños rotos, el amor, momentos perdidos o puras tonterías, todo ocurre para probar los límites que estás dispuesto a sobrepasar. 
La gente que conoces afecta tu vida; las caídas y los triunfos que tú experimentas crean la persona que eres, incluso el poder aprender de las malas experiencias. 
Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera: suave y lisa. Una carretera directa sin rumbo a ningún lugar, plana. 
Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón, le das las gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar, de dar confianza y de tener más cuidado de a quien le abres tu corazón. 
Si alguien te ama, ámalo tú también no porque él o ella te ame, sino porque te han enseñado a amar y a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida. 
Haz que cada día cuente y aprecia cada momento, además de aprender de todo lo que puedas, porque quizás más adelante no tengas la oportunidad de aprender lo que tienes que aprender de este momento. 
Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto. 
Arriésgate, vive tus momentos de locura y mantén siempre tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho de hacerlo. 
Repítete a ti mismo que eres magnífico y créelo; si no crees en ti mismo nadie más lo hará tampoco. 
Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela... vívela como tu quieras vivirla.





domingo, 11 de noviembre de 2012

Ellas


Eh preciosas, hay alguien  que tiene que deciros una cosa.
Se trata de un chico torpe, pesado y algo tonto que se ha empeñado en haceros sonreír todos los días.
Me ha dicho que todas las mañanas tendréis sus tonterías , dice que os obligará a esperarle durante horas cuando quiera estar por ahí, que no os dejara dormir  porque piensa que solo hay que soñar despierto, y por último que os ayudará en todo lo que pueda, y en lo que no pueda también.
Pero vamos, que no le hagáis mucho caso, porque me han dicho por ahí que está un poco loco y hace cosas raras.
Ah, se me olvidaba, creo que también ha mencionado que no os fallará por nada ni por nadie y que lamenta mucho no haber estado cuando le necesitabais, pero ya sabéis lo que dicen, mejor tarde que nunca, y él siempre llega.

Espera, espera, ¿creíais que esto ya había terminado? Pues NO. Me falta recordaros que no ha parado de repetirme lo mucho que os quiere y que os necesita en su vida, en su día a día, en sus mañanas, tardes y noches, de lunes a domingo a jornada completa.
Aquí no hay vacaciones que valgan. Solo muchas horas extras pagadas con mimos y abrazos.
No olvidéis que ese pesado no os dejará tranquilas hasta que no seáis completa, absoluta y radicalmente felices, como vosotras hacéis con él.
Dice que odia las lágrimas, que son aburridas y estúpidas, que ya ha tenido demasiadas y que nada vale más que una sonrisa sincera de esas que empiezan por la boca, suben hasta los ojos y te llenan de ese mágico escalofrío.
Así que solo me queda recordaros una vez más, que esta vida dura poco pero da para mucho.
Aprovecharla al máximo y disfrutar de cada efímero instante, y si es con esta gran compañía que hacemos todos juntos mejor.



Que os quiero cojooonees!